Factores de Riesgo de sufrir Esclerosis Múltiple

antonio-yustaEl porqué se desencadenan los cambios inmunológicos que terminan produciendo la esclerosis múltiple (EM) no son, todavía, totalmente comprendidos. Sí que se ha demostrado que tiene que haber una conjunción entre factores genéticos y ambientales para que se produzca la enfermedad. Así se explicaría el porqué se va a tener el mismo riesgo del lugar donde vivamos los primeros 15 años de nuestra vida. Si emigramos a otro sitio antes de cumplir dicha edad adquiriremos el riesgo de padecer la EM del sitio a donde vayamos en ese momento.

Los factores genéticos explicarían una parte de la causa de la EM. Así el riesgo de sufrir esta enfermedad si tuviésemos un hermano gemelo, sería del 30-35 %, el resto se debe a factores ambientales. Es crucial conocer estos factores ambientales que aumentan el riesgo de padecer la EM, para poder dar consejos a las personas con mayor riesgo de sufrirla.

MONONUCLEOSIS INFECCIOSA:

La mononucleosis infecciosa es una enfermedad causada por el virus de Epstein-Barr. Produce fiebre y aumento del tamaño de las amígdalas, del higado y del bazo. Suele ser banal y aparecer antes de los 20 años. Cuando aparece después de los 30 y se forman anticuerpos contra este virus a esta edad, el riesgo de padecer  EM aumenta un 50%. Sin embargo la mayoría de las personas tiene los anticuerpos positivos antes de los 20 y esto no produce un incremento del riesgo.

TABAQUISMO:

Siempre que se habla del tabaco se piensa en el cáncer de pulmón o el infarto de miocardio. Sin embargo, algunos componentes del humo del tabaco, como los alquitranes, van a estimular el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de sufrir  EM o, si ya se sufre de ella, que sea más activa y tenga peor pronóstico. También se ha demostrado que este efecto perjudicial es mayor en los hombres y peor cuanto más tiempo se lleve fumando y mayor número de cigarrillos al día se fume.

Al dejar de fumar el riesgo de padecer EM vuelve a bajar, pero solo se equipara con el de los no fumadores, a los 10 años de haber dejado de fumar.

OBESIDAD:

Estudios realizados en adultos jóvenes, han demostrado que tener obesidad a los 20 años es un factor de riesgo de padecer EM. En estos obesos jóvenes hay un aumento de una sustancia llamada leptina, en la sangre, que actuaría como proinflamatoria para desencadenar la EM.

INGESTA DE SAL:

La elevada ingesta de sal en la dieta, por encima de 4 gramos al día, se ha relacionado con mayor actividad clínica en la EM (mayor número de brotes) y mayor número de lesiones en la imagen por resonancia magnética. Sin embargo, no está tan claro que el aumento de la ingesta de sal produzca un mayor riesgo de sufrir la enfermedad, aunque cuando se padece, sí que va hacer que sea más activa.

VITAMINA D:

Ya hay una gran cantidad de información sobre la vitamina D y su relación con la EM. Se discute si niveles bajos de vitamina D de madres embarazadas, incrementará el riesgo de sufrir EM en los hijos que nazcan de ese embarazo. Lo que sí está demostrado es que si se sufre EM y se tienen niveles bajos de esta vitamina, la enfermedad va a evolucionar peor. Por lo tanto, la vitamina D estaría relacionada posiblemente con un mayor riesgo de sufrir la patología y si esta aparece con un mayor riesgo de que sea más activa.

Por el contrario, los pacientes con EM que tienen niveles más elevados de vitamina D, van a tener menos lesiones, vistas por resonancia magnética cerebral.

Por todo lo anterior, no estaría mal dar aporte de vitamina D a los enfermos con EM.

 

EMBARAZO:

Los factores hormonales son importantes en la esclerosis múltiple. Durante el embarazo se produce una transformación del sistema inmune para que el organismo de la madre pueda aceptar un organismo genéticamente diferente, como es el de su hijo. Por tanto durante el embarazo es muy improbable que se produzca un brote y disminuye la actividad de la EM. Sin embargo durante el puerperio, los tres meses siguientes al parto, por los cambios hormonales, aumenta el riesgo de tener un brote.

Aún así, el tener más o menos hijos o no tenerlos; no va a influir en el pronóstico de la esclerosis múltiple.

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